lunes, 21 de mayo de 2012
|TORNEO DE PERIODISMO CUM LAUDE SE DESPIDE (2008-2012)
El equipo del grito y la sonrisa
Se despide del Torneo de Periodismo Cum Laude, un conjunto que durante cuatro cursos deja la huella de un grupo de colegas que se divertía jugando, más que de un equipo hecho para ganar y/o agradar con su juego. Para la historia queda uno de los equipos ‘cenicienta’ del torneo y que, sin embargo, siempre ha dado la cara con los escasos recursos que ha tenido. Un equipo de gritos y voces durante el partido, y a la vez de risas y cervezas al acabar los partidos. Eso ha sido Cum Laude.
Todo empezó en octubre de 2008, durante la ya tradicional ‘Olimpiada Etílica’. Entre litros de calimocho y cerveza nos juntamos las promesas futbolísticas de 2º B y bautizamos al equipo de clase, Cum Laude. Se formó el ‘núcleo duro’ del equipo gente como Álex, Joakin, Cristian, Lino y Omar, el nacimiento de uno de los grandes porteros de la facultad, Jero, y el ‘hijo pródigo’ Sergio Pascual, que se marchó a Berenjenas para volver el último año con Cum Laude.
El debut de los verdiblancos en el Trofeo Decano tuvo ápices de heroicidad, con el Ruiz Hernández medio encharcado y resbaladizo a causa de la helada, y una victoria sufrida de Macacos (4-2), que daba esperanzas a una posible clasificación para la fase final que nunca tuvo lugar. Para el recuerdo de todos los presentes quedará el sufrimiento en su primer año en la Gasolinera, donde Joakin, Joel y sobre todo Lino acababan los partidos vomitando sus entrañas debido a su pobre estado de forma. El caso de este último es particularmente especial, pues además de esto el pobre se vio en varias ocasiones en la acuciante necesidad de hacer aguas mayores en plena disputa de partido.El segundo año de Cum Laude el presidente de Berenjenas, Taboada, cautivó a Jero y a Pascu, que se acabaron marchando con nuestros novatos, y la llegada de Trevi, Sego y Terra de Paketes (debido a su año Erasmus) trató de compensar las salidas. Lo más destacado en la competición del Ruiz Hernández fue el empate a cuatro contra Rabones, un derbi que casi siempre resultó trepidante. No obstante, los fichajes solo duraron el Trofeo Decano, ya que la aparición de la Resistencia en el Torneo de Periodismo, para juntar a las viejas glorias en un solo equipo, provocó su marcha.
En cuarto de carrera, Joel y Santi se van de Erasmus, Álvaro se erige como coach del equipo, y llega una hornada de jugadores procedentes de 4º A (Maño y Soriano) e incluso de Historia (Víctor) y algunos jugadores del desintegrado Berenjenas, como Manucho, Lerones o Taboada. El contraste cualitativo esa temporada fue tremendo: se forjaron los dos mejores jugadores que han pasado por el equipo, Víctor y el portero Maño, y otros que destacaban más fuera que dentro del terreno de juego. Singularidades hay como Manucho, jugador de gran calidad que dependía de su actividad fuera de las canchas para su posterior rendimiento en los partidos.Las broncas durante los partidos fueron parte de la tónica habitual en este y el siguiente curso. Hay que decir, pese a todo, que estas discusiones no se extrapolaron más allá de la cancha. Más aún, la amistad ha acabado siendo protagonista entre la mayoría de miembros de Cum Laude.
El quinto y último curso se apostó por una continuidad del bloque anterior (con la salvedad de Taboada, que se había marchado a Hueverton en el Torneo de Periodismo pasado) y la vuelta de Pascu, el hijo pródigo, tras un año en Berenjenas y otro de Erasmus.
La dificultad del grupo en el Decano fue un hándicap para el modesto equipo de quinto. Aun así, Cum Laude apostó por la Copa Servicios, una competición de eliminatorias directas en la que los verdiblancos alcanzaron los cuartos de final. Entonces fue el mejor momento del equipo, con un grupo que había alcanzado un patrón de juego más o menos estable a base de “entrenar” habitualmente y de un mejor entendimiento en el campo.












Penalty Fever



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